Bailando con la incertidumbre

Bailando con la incertidumbre

A veces tengo la sensación de que empeñarme en entender la vida, ahora, justo en este instante, con las circunstancias actuales, lo único que consigue es paralizarme y no consigo ver nada con claridad. Sin embargo, poco a poco voy observando que, cuando doy espacio a mi no saber y tiempo, todo encaja y tiene sentido. El año pasado decidí crear un blog, escribir mis vivencias, emociones, compartir un poco de mi. Lo llamé “s’embat”, por un viento mallorquín cuya característica es que sopla hacia el interior.  Muchas respuestas para mi aparecen siempre que voy hacia dentro, a veces es cierto,me surgen más preguntas, sin embargo al final, quizás lo importante y más interesante radica en la pregunta.

Debido al estado de alarma, el “s’embat” en vez de viento ha sido huracán, en varias ocasiones he conseguido habitar ese espacio interior, unas veces ha sido suave y cálido, otras doloroso y con vértigo, en otras comienza con una voz que me susurra algo, algún proyecto, idea, lugar, persona….los primeros días del encierro sentí que deseaba crear algo para compartir, de pronto lo vi, tenía que unir mis pasiones, compartirlas y qué mejor forma para mostrarme que mediante una Web.

Así que de pronto me vi hablando con mi amiga Marta Bonet para desarrollarla, empezó a hacerme preguntas: claro si quieres mostrarte, primero hay que ver qué tienes para mostrar y saber cómo quieres mostrarlo. Fue un ejercicio donde me desnudé y me miré frente al espejo, curioso lo dura y exigente que soy a veces conmigo, una enseñanza más de “s’embat”. Esa misma semana, en el programa “El bosque habitado”, de Radio 3 entrevistaron a Joaquín Araújo, recordé cuando hace dos años lo vi por primera vez y escuché la palabra «atalantar», de nuevo volvía a escucharlo, y a sentir esa palabra…..llamé a Marta, «ya sé cómo quiero mostrarme, soy atalantadora». Poco a poco iba concretando, eso que tanto me cuesta, o mejor dicho, eso que me había contado, que lo mío es divagar, el aire, las ideas. Sin embargo, esta vez siento que hay que materializar, tocar tierra, concretar.

Tengo la creencia de que la vida, siempre nos da lo que necesitamos en el momento perfecto y de pronto apareció el libro de Pema Chödrön, Cuando todo se derrumba. Para mi un libro sanador, cada frase hace que algo en mi interior se relaje. Son verdades que en ocasiones se me olvidan, como que nada es lo que pensábamos y mucho menos después del confinamiento.

Siempre bailamos con la incertidumbre, es cierto, sin embargo, ahora lo vemos más evidente en muchos aspectos de nuestras vidas, no podemos saber cuándo volveremos a volar, podremos ir a ver una obra de teatro, cenar en nuestro restaurante favorito o volver a abrazar a esa persona….Lo curioso es que esa incertidumbre siempre ha estado ahí y ahora la vida nos la hace más evidente. Así que dejo un lugar al no saber, me muestro así, me permito ser vista y aquí te presento mi web, hecha con amor, ilusión y ganas de compartir. Te invito a cotillear por ella, a preguntarme, a compartir tus sensaciones, tus emociones y vivencias. Sigo bailando con la incertidumbre, pues de momento todos los eventos están paralizados, se harán seguro, sin embargo dejo el cuándo a la preciosa incertidumbre del momento.

Me gustaría acabar este post con una frase del libro de Chödrön el cual me parece un poema y a la vez un lema para vivir «Ubicarnos orgullosamente en medio de nuestra vida, sabiendo que es un mándala sagrado».